martes, enero 09, 2007


PATAGONIA PASO DE LAS LLAVES - 2
Es evidente que para manejar por allá la prudencia es la mejor aliada...prudencia y amabilidad...es obligado parar para ofrecer ayuda al conductor con avería, puede que no la necesiten pero es seguro que se lo agradecerán

Esta foto es la continuación de la anterior, la curva viene cerrándose, cuidado con el serrucho, poco freno y más cambio de marcha...

A propósito de manejar por el ripio algún día habrá que escribir algo sobre el sugerente juego de saludos que se establece entre los conductores, jinetes educados (patagónicamente hablando).

Es una costumbre que viniendo de las atiborradas carreteras europeas se agradece. Creo que este “lenguaje no verbal” es símbolo de compañerismo entre quienes andan sufriendo la misma “cinta transportadora”...o más bien trituradora.
Sin soltar el volante hay quien al cruzarte levanta el índice, hay quien levanta dos dedos haciendo una uve, cuatro manteniendo el pulgar pinzando el volante, depende de como puedes levantar el pulgar (de optimismo pero discreto ya que se ve poco). A veces puedes saludar tranquilamente con toda la mano soltando por un momento el volante

En pleno Paso de las Llaves este es el tramo en que el ripio baja hasta el nivel del lago para luego volver a encaramarse más y más arriba...fíjense en la foto, se pierde allá arriba en la azotea.

Sobra decir que ante pendientes de este calibre el estado del ripio suele ser “complicado”...

Unos kilómetros más y las montañas se apartan del lago, el bosque empieza a ganar territorio...hasta llegas a cruzar por camufladas “zonas urbanas”.
Acabas de recorrer 80 km sin encontrar nada más que nada y de repente...

Lo sorprendente es que ves el cartel pero no ves el pueblo...Mallín Grande

Durante todo el trayecto no encontramos ni un solo auto, seguramente el motivo debió ser el derrumbe, puede que por ser feriado, puede que por el mal tiempo, sea lo que sea ese día la ruta 265 volvió a ser parte de otra inolvidable jornada. Inolvidable, ya que el menú de ese día iba a continuar camino de Cochrane.

Más Ripio (otra vez en Mayúsculas)...mientras la lluvia iba uniformando todos los baches obligando en muchos tramos a “enganchar segunda” fuimos acercándonos al encuentro con un viejo y admirado amigo...

El Baker

Menos de doscientos kilómetros separan Chile Chico del Saltón del Baker, con todo lo que hay por visitar en tan “poco espacio” da para veinte viajes a Patagonia...no lo duden ni un momento...VAYAN.

Me quedo con las ganas de seguir contándoles esa jornada pero, como si por ripio manejáramos, será mejor ir despacio para saborear mejor lo que queda de ese día, ya saben que...Quien se apura en Patagonia.

Les espero en Mallín Grande para continuar viaje en la próxima entrega.
El Guanaco Volador

6 comentarios:

Julián dijo...

Qué tal guanaco... Qué envidia me das. Hace unos meses descubrí tu blog y ahora me descubro a mi mismo leyendo tus relatos y admirando los paisajes de tus fotos, de esa encantadora tierra.
El año pasado hice realidad un sueño: recorrí la carretera austral (Puerto Montt, Yungay continuando hasta Punta Arenas y retornando por Río Gallegos, Comodoro, Bariloche...). Hace años estuve trabajando en Chile y su gente me hablaba de las maravillas de esta zona. Regresé con el deseo y la firme decisión de atravesar la Patagonia chilena. Diez años después hice ese sueño realidad. Ahora lo revivo con tus narraciones.
Te oigo hablar de Cochrane. Me viene a la cabeza la historia que nos contó Carlos, el dueño del hotel “El último paraíso”. Su historia. Historias de Patagonia. Dales recuerdos si pasas por allí.

El Guanaco Volador dijo...

Hola Julián, muchas gracias por tu comentario y te felicito por ese viaje que hiciste ¡¡¡que pasada!!!

Lástima de no haber recibido tu comentario un par de meses antes ya que por esas fechas estábamos en Cochrane, ahhh el Último Paraíso...a Carlos hace tres años le dije de broma que cambiase el nombre por el de ¡¡¡Penúltimo Paraíso!!! ja,ja,ja. Este año pasamos a saludarle pero no estaba, el presupuesto no daba como para alojarse en su casa.

Una pregunta ¿No te quedan ganas de volver?

Casualidades de las que suelo hablar, hoy leo tu comentario justo cuando acabo de preparar una entrada sobre la llegada a Cochrane...espero que las fotos que verás próximamente te animen a ir pensando en volver por allá.

Otra vez gracias.

Julián dijo...

¿Qué si me quedan ganas de volver? Lo estoy deseando... Aunque, no te voy a engañar: no se cuánto tardaré en regresar pero, mientras espero la convergecia de los astros, siento que mi regreso a la Patagonia ya ha empezado.ç

De momento me voy a visitar Cochrane...

Patagonisima dijo...

Hola amigos: Siento una real envidia por ustedes que ya conocen la Patagonia mejor que yo, de hecho a mi no se me ocurre hacer las excursiones que hacen ustedes ya que vivo aquí y para mí todo es natural. Les agradezco los comentarios sobre mi tierra, las preciosas fotos y sobre todo espero que sigan dando la pelea en este blogs para defender el Baker. Un abrazo para ustedes lleno de Patagonia

El Guanaco Volador dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Guanaco Volador dijo...

Hola Patagonisima, muchas gracias por tu comentario y por ese abrazo.

Es un gusto recibir comentarios desde Patagonia, en la distancia tus palabras son ánimo para seguir.

Creemos que mostrando las maravillas de tu tierra aportamos nuestro grano de arena a esa batalla por defenderlas.

Igualmente un abrazo.