sábado, marzo 17, 2007


PATAGONIA – DE TORTEL A COCHRANE

Llegó el momento de dejar Tortel.

Recordando nuestra anterior visita, nos despedimos admirados de este singular rincón del mundo situado entre dos campos de hielo. Hace unos años navegamos a esos campos, a uno llegamos...al otro no.

Igualmente navegando hacia la desembocadura del Baker fuimos al encuentro con la historia del lugar...


La Isla de los Muertos...la foto es del año 2003 y esto ya se lo conté, pero vuelvo a presentar mis respetos a las personas que ahí fueron abandonadas a su inexistente suerte.
Subamos a la camioneta y emprendamos camino...en marcha...

Desandando el camino disfrutamos nuevamente de lugares llenos de la magnética belleza de Patagonia.
Incendios, mallines...

Hora de cenar en la Austral. El ternero ni se enteraba de nuestra presencia, estaba demasiado ocupado


A medida que nos alejamos del mar, las nubes empiezan a abrirse ofreciéndonos el espectáculo único de los atardeceres patagones


Sin darnos cuenta (es un decir) ya volvemos a estar en los Mellizos, parada obligada.

Los Mellizos son dos puentes sobre la bifurcación de río del Salto antes de precipitarse camino del Lago Juncal. Allá al fondo asoman las montañas que nos han acompañado en un viaje cargado de historia y también de leyenda pero por sobre de todo, un paseo único por esa naturaleza en estado puro ¡¡¡una maravilla!!!

Pronto llegaremos a Cochrane, pero antes hemos recogido a un paisano.
El hombre apareció en medio de la ruta y mientras se dirigía a la camioneta aún a unos metros dijo ¿¿¿Cochrane???, (como mandan los cánones) le dije si, suba... Pero a la que entró en el auto, un fuerte olor a vino invadió el aire, el hombre estaba borracho perdido y apenas articulaba las palabras, suerte que fueron pocos kilómetros.
Llegados a Cochrane el paisano, (parece que tenía buen beber), bajó repartiendo bendiciones. Andaba dando tumbos mientras trataba de colgarse la mochila al mismo tiempo que se ponía la cazadora, otro al que la calle se le hacía pequeña y mira que esta era ancha...¡¡¡impresionante curda!!!

En los días de estada en Cochrane hubo tiempo para pasearse por sus calles, visitar Tamango en busca de huemules, (ya les anticipo que nada de nada), por ahora de huemules, solo el del escudo


Tenemos que conformarnos con haber visto sus pisadas, otra buena caminata y con estas imágenes de las Correntadas


Aunque “tener que conformarse” no es la mejor expresión ya que estar en un lugar así no es precisamente una minucia


Si no me confundo esto es el Cordón Esmeralda


Mañana seguiremos camino, llegamos con lluvia, pero el tiempo fue clemente con nosotros y nos permitió disfrutar de tres soleadas jornadas, semilla para una nueva visita.

Han quedado un montón de cosas por hacer, llegar hasta el lago Cochrane, ver huemules, navegar al Steffens, llegar a Villa O’Higgins, vamos que esto no acabó, no dicen que no hay dos sin tres...pues eso.

Aún quedaba la traca final...al día siguiente cuando nos íbamos paramos a llenar el depósito...¡¡¡lo siento pero se terminó la gasolina!!!...glups...
Continuará.

1 comentario:

Pamela dijo...

Emocionante Tortel. Un sitio donde he sentido como pocos.