jueves, octubre 12, 2006


PATAGONIA–PATANEURA

Pataneura: Dícese del efecto magnético que produce la Patagonia en ciertos humanos. A nivel popular, dicho efecto se asocia a la ingesta de derivados de calafate o incluso como reacción al besar el dedo gordo del pie de un conocido patagón residente en Punta Arenas. Incluso puede que sea uno de los efectos secundarios de aquella definición de la Patagonia como un “estado mental”

Hoy hace nueve meses que el Guanaco emprendió el vuelo de este blog, y hoy faltan cinco días para que este vuelo sea real y nos lleve una vez más a Patagonia.

Punto y seguido...antes de partir es un buen momento para contarles de lo que llamo Pataneura.

Más historias, aún más mínimas...
A raíz del brote agudo de pataneura que me provocó el viaje del año pasado, mi colega El Profesor me aconsejó abrir un blog como terapia para dar rienda suelta a esta “supuesta” enfermedad.

Primero probé con el Rorschach y los proyectivos a la patagona...nada...más tarde los sistémicos no encontraron el sistema...

Ni las ceremonias rituales sirvieron de nada...así que me lancé a la brava...

Fruto de la pataneura, desde la desfachatez de la pasión, con la falta de vergüenza literaria del autodidacta y con la ilusa ilusión del devoto apareció El Guanaco Volador.

En El Guanaco habrán comprobado como la pataneura presenta síntomas peculiares. Ante ciertos estímulos manifesté casos de “verborrea aguda”, Chaltén y Viedma provocaron tiempo atrás un brote florido.

Estar “Entre Ballenas en Patagonia” llega a provocar el efecto contrario al antes detallado. Se dan casos de mutismo total, de imposibilidad de articular palabra e incluso en muchos casos llegando a provocar llanto manifiesto.

El “Efecto Perito Moreno” es claro síntoma del como se inicia la pataneura. Esa especie de hechizo llega a calar muy hondo en los genéticamente predispuestos a estar...“Entre patagones”.

Por suerte, (efectivamente leyeron bien, dije por suerte), esta terapia ha agravado todavía más las cosas. En el buen sentido ha sido peor el remedio que la enfermedad ya que más que servir de bálsamo para quitarme de la cabeza el volver una vez más a Patagonia, el blog y la respuesta generosa de quienes nos han ayudado ha supuesto un nuevo aliciente para volver. El viaje de este año, además de lugares fantásticos promete de entrada encuentros entrañables, paisaje y paisanaje en el mejor sentido de los términos.

Lo reconozco, ando rozando el terreno del iluso y mi pataneura es profunda... no puedo desconectarme de Patagonia...me paso el año esperando que llegue primavera para volver a esa tierra y por fin ese momento ya llegó.

No será en ese carro que esconde al Perito, pero una vez allá nos moveremos en bus, a pie, en auto, puede que a caballo, sin aviones que obvian la grandiosidad, que no permiten ese cuerpo a cuerpo que supone viajar por Patagonia, un lugar hermoso...

...donde una vez más volveremos a disfrutar siendo “dos siluetas robadas a uno de sus atardeceres”.

lunes, septiembre 11, 2006


PATAGONIA - VOLVER

Ya falta poco tiempo para emprender un nuevo vuelo, 13.000 Km. y estaremos dentro de esta foto.

¿Cómo explicar el afán por recorrer un cuarto de mundo para volver una vez más a Patagonia?
Por la fascinación que el Laberinto Patagón causa en nosotros que nos atrapa en su enorme mosaico. Tierra de innumerables rincones en los que perderse una vez más, conocer sus gentes y coleccionar “momentos”
Mucho tenemos pendiente en Patagonia, tiempo atrás escribía que mis sitios preferidos de Patagonia son los que no conozco, cierto, pero también lo son algunos lugares a los que sí o sí me gustará volver.


Volver a disfrutar de la explosión de vida de la primavera atlántica


A sumergirnos en paisajes de belleza descomunal y dejar que la vista se pierda 360 º. Volver a navegar por ese ondulante mar de tierra, nadar en esa luz y en ese aire. Y de entre el silencio recuperar charlas con gente conocida o descubrir nuevos personajes para aprender cada día un poco más.


Da igual como lo llamemos, ese lago siempre será uno de los sitios máximos... tanta belleza...a cada vez que vuelvo disfruto más de ella.

Este año dos libros me invitan a visitar otra vez ese rincón de Aysén, ahora conociendo un poco más de esa tierra. Conocer a su autora será otro aliciente para poder expresarle personalmente en Chile Chico nuestra admiración por su obra y nuestro agradecimiento por su amabilidad.


Volveremos al Baker, esa maravilla amenazada por Don Dinero, ese poderoso caballero que ahora pretende amordazar la naturaleza sin igual de esa zona de Aysén.


Nosotros, modestamente trataremos de pasar sin hacer mucho ruido, y veremos de no olvidar que “quien se apura en Patagonia pierde el tiempo”.

domingo, septiembre 03, 2006


PATAGONIA - MOMENTOS

Tras la lluvia...Satie

Difícil sentirse tan reconfortado, tumbado en la cama con la Bahía de Pirámides al fondo...había llovido en Península.

Sol poniente más allá del Hielo Norte mientras los antepasados siguen el ritmo de la eternidad... Silencio

La Naturaleza no detiene su trabajo, hace y deshace como un artista inconformista que no acaba de “ver” su obra definida. El hielo en retroceso deja montañas castigadas, mientras la vegetación lentamente recupera su espacio.

Ensaya sin descanso formas exuberantes de dimensiones indefinibles.

¿Qué faraón descansa en esa pirámide?

El Tiempo...miles de millones de momentos para la eternidad.

Nos vemos pronto.

miércoles, agosto 09, 2006


PATAGONIA - PERROS

Perro en Patagonia, duro oficio en tan entrañable tierra, duro e importante el papel del “mejor amigo del hombre”

Siempre me han gustado los perros, tuve uno que me enseñó a querer a esos magníficos seres. Del mismo modo me enseñó que hay muchos perros-as que son inmensamente más inteligentes que algunos de los humanos que conocemos y finalmente se despidió con una última lección, dolorosa lección fue tener que sacrificarlo.

Al igual que hemos conocido personas singulares, en Patagonia algunos perros son sin lugar a dudas auténticos “personajes”. Unos con una inteligencia “sobre-canina”, unos “de ciudad” y otros de campo.

Los de “ciudad pequeña”, léase Pirámides o Tortel puede que no sean la representación de la dureza del oficio de can en Patagonia, más bien al contrario, son unos privilegiados que aprovechan su condición para mostrarse tremendamente simpáticos.

Los de ciudades más pobladas tipo Madryn, Coyhaique, El Calafate, lo tienen bastante peor. La primera vez que visitamos Madryn las calles eran territorio canino(creo que han hecho “limpieza”). Y en El Calafate este pasado año además de media España y parte de Europa aún había bastante “perro callejero”, aunque no tantos como en el 2000 ¿más limpieza?.

Los “perros de campo”, esquivos como sus dueños son probablemente los que mejor representan el auténtico papel de Perro Patagón.

Esa mañana (foto) andábamos buscando unos túmulos tehuelches. El paisaje es fabuloso, la costa plateando radiante mientras el fresco aire del mar se internaba como un ligero velo perdiéndose en la estepa. En la lejanía por largo rato unas siluetas se fueron aproximando ¡¡¡ magnífico recuerdo ese encuentro!!!. Saludamos al señor, compartimos pucho mientras sus dos perros (con estirpe collie) salían disparados a perseguir una liebre a la que no consiguieron cazar pese a su rapidez y trabajo conjunto.

En esa inmensidad la escena ilustraba a la perfección las palabras de Hudson...

De Perros y Libros

Días de Ocio en la Patagonia, capítulo 5 titulado “Un perro exilado”:

El perro vulgar del país desempeña innúmeros oficios: interviene con entusiasmo en las cacerías, aunque es mal cazador, sabe alimentarse por sus medios, es buen guardián y destructor de alimañas, indiferente como perro ovejero pero impagable para juntar y conducir ganado...

Dice Hudson:

Aparte de esas cosas que aprende solo, poco es lo que puede enseñársele, aunque con mucho esfuerzo es posible que aprenda algunos trucos como dar la pata o guardar un bastón o una prenda de vestir dejada a su cuidado.

Y a continuación sigue con un párrafo que más que de perros parece que habla de algunos que andan de a dos patas:

Es un ser no especializado, descendiente directo del chacal y primo hermano del perro callejero europeo y del paria oriental. A este tipo primitivo, o escasamente modificado, se asemeja quizás más que cualquier otro el collie...

Podría seguir con la magnífica descripción que nos hace de Mayor un perro de aguas que en su juventud era un perro activo y lleno de energías, con una fe ciega en sus cualidades que con la edad viejo y casi ciego no podía tolerar su existencia inactiva. Les gusten o no los perros, no dejen de leer el libro de Hudson.

En Vida entre los Patagones, Musters al presentarnos al Tehuelche Orkeke nos habla de Ako un perrito al que el cacique había adoptado como a un hijo y que como tal disfrutaba de todos los privilegios de su rango. Más adelante Orkeke le dice a Musters que le pida a Ako uno de sus caballos para salir de cacería. Tiene gracia que un inglés le tenga que pedir prestado a un perro…dice Musters que Ako no puso ninguna objeción.
Huberto Cuevas Acevedo en su Tierra Sin Tiempo en el capítulo titulado Kalelian, nos cuenta la travesía de Guillermo Fucson y Juan Brooks desde Huemules hasta Sarmiento en el 1911. En un momento dado son abordados por un grupo de perros… “Ya todos saben que andan cristianos por aquí” dice Juan… ¿Cómo lo saben? le pregunta Fucson…

“Perro de indio no ladra a indio” responde el pionero.

¡¡¡Le agarró sin perros!!! (Lo pilló desprevenido) es uno de los “dichos” de la Región de Aysén que recoge Danka Ivanoff en Cinchando Pa’no Aflojar.

Sin ánimo de emular a Hudson y desde la humildad de un admirador de Patagonia y los Perros permítanme que les cuente un poco...

De Perros Conocidos y Saludados

En Puerto Pirámides, es espectacular ver el comportamiento de algunos de los amigos de cuatro patas. Estos de Pirámides no son precisamente el prototipo del perro patagón, pero creo interesante mencionarlos.

Este Labrador ha sido nuestro guía en varios paseos y a cada año que hemos vuelto diría que su comportamiento se va “refinando”.

Nuestro primer encuentro (allá por el año 2000) fue al enfilar la segunda bajada al mar. Cabeza erguida nos echa un vistazo y por propia iniciativa agarra una piedra y a modo de presentación directo la deposita a nuestros pies…así se inició un juego que nos acompañó por toda la playa de vuelta al ACA, con un breve lapso para perseguir a un gato.

Hoy día son varios los ejemplares que demuestran una inteligencia que enorgullece a los de su especie, un labrador amarillo algo corto de vista que a primera hora de la mañana nos acompañaba.

Este con complejo de ballena pues no se movía del agua

Los dos hermanos a cual más juguetón. El de la izquierda es el”corto de vista” y este pasado año el compañero de la derecha estaba ausente...
Si llueve, piscinas por doquier…se trata de quedar empapado, si hace buen tiempo mar y arena para rebozar croquetas de cuatro patas…sin dudarlo Península Valdés es un lugar muy especial, hasta para los perros.

La otra cara de la moneda es el pobre Nico de Bahía Catalina, prueba de lo cafres que somos los humanos. Había recibido palos, muchos palos pobre animal… Nunca ladraba y solo Carolina podía tocarlo, un pastor alemán que era capaz de esconderse bajo tierra si te acercabas demasiado.
En tres días no hubo manera de ganarnos su confianza, era el miedo hecho can.

En esta tierra en la que cuando ves esos fieles amigos, corriendo jadeantes tras el gaucho y su caballo, entiendes el verdadero significado de la palabra PERRO, ver la neurosis de Nico fue todavía más impactante.

En Caleta Tortel conocimos a Sandrino, muy simpático y juguetón, otro de tantos perros con ojos bicolores que hay en Patagonia (El flash impide apreciarlo)
A Sandrino su excesiva confianza y curiosidad le habían valido una buena herida en el lomo, (bastonazo con clavo incluido), echo que obligaba a doña Luisa su dueña a atarlo de vez en cuando. Aún y así era capaz de medio estrangularse con tal de llenarte de barro para saludarte cortésmente.

Fue camino de Tortel viniendo desde Cochrane donde conocimos al perrito de la foto.

Habíamos parado para disfrutar del paisaje extraordinario que depara la Ruta Austral cuando vuelve a acercarse al Baker, cerca del Embarcadero Río Vagabundo, en estas que una especie de perdiguero joven cauteloso se dirige a mi mujer, ella hace ademán de acariciarlo y el perro se desploma aterrado sobre el suelo, la cola desapareció entre sus patas temblorosas…otro que había recibido de lo lindo.

Cerca de Tortel, como dirían por allá… “Donde lo de los Landero” tenían un grupo de perros entre los que destacaban dos a los que les faltaba la pata delantera izquierda. No sé el motivo… ni pregunté a los Landero. (A pesar de la poca calidad de la foto observen el perro)

De autos y perros

En Patagonia puedes ver pasar un auto y al cabo de tres minutos un perro al galope siguiendo al dueño, antes seguía al caballo, ahora a un “ferrazo destartalado”.

Quien haya “manejado” por los ripios patagones sabrá el angustiante momento que supone para urbanitas recolectores de caca de perro cuando una tropilla alocada de canes su abalanzan ladrando bajo las ruedas del auto...¡¡¡cuidado que los atropellas!!!...no teman …son capaces de andar a un centímetro del guardabarros y no sufrir ni un rasguño…

Estrellas de cine

Hay algo que me admira de Sorín, haber hecho de los perros parte del elenco de personajes patagones del celuloide reciente...¡¡¡Qué decir del Malacara!!! Historias Mínimas, la mirada que le hecha a Don Justo cuando se reencuentran en San Julián.

Y Bombón…mejor dicho Bombones ya que son dos ejemplares de dogo argentino los protagonistas de esta película…para los que no hayan leído una entrega anterior explico:
En el 2003 estuvimos varios días por la zona de Puerto Deseado y “alrededores” patagónicamente hablando…Sorín andaba filmando Bombón y coincidimos con el equipo de filmación en un hotel de Caleta Olivia. Saludamos a uno de los Bombón, el que estaba en condiciones de filmar ya que el otro había recibido un buen mordisco de su colega (no solo las estrellas de Hollywood tienen problemas de ego).

Aprovechando el tibio sol de la mañana seguíamos hablando con Santi cuando llegaron Rufa y Pedro, Rufa (foto) es la perrita de Santi y Chus...

...El tal Pedro... es un pastor alemán (ojo que este es de cuatro patas).

Y bien, El Guanaco se despide con un:

Guau.

viernes, julio 14, 2006


PATAGONIA - EL GUANACO ATACA DE NUEVO

Tras días de descanso, El Guanaco vuelve a emprender el vuelo...

Desde el calor del norte, añorando los hielos patagones reiniciamos nuestro periplo con vistas a tiempos futuros y a la vez próximos.




Miraremos al pasado pensando en el futuro



Desde las atalayas heladas veremos nuevas maravillas



Y navegaremos por paisajes imposibles en pos de nuevos sueños, nuevo alimento para el espíritu.

PATAGONIA – LUCAS BRIDGES Y EL BAKER

¿Quien hace la historia? ¿Quienes y cómo nos la cuentan?

¿Todo depende del cristal con que se mire?...

Estas preguntas rondaron por mi camélida cabeza tras leer el libro de Danka Ivanoff sobre Lucas Bridges. El libro de Danka te atrapa, tienes ganas de saber más de ese personaje a la par que su lectura abre las incógnitas del inicio esta entrega.

Conocer la zona del Baker es quedar rendido ante su belleza y a la vez conocerlo ayuda a respetar lo que hizo ese hombre cuando allá no había nada... la polémica parece ser en “cómo lo hizo” y “quien lo cuenta”...a vueltas con los cristales por donde mirar.

A continuación les transcribo dos fragmentos del libro de Danka con “opiniones” sobre Lucas Bridges.

El primero es parte del relato hecho por el alemán Karl Kraft que estuvo trabajando de cocinero en la Estancia Baker del 1924 al 28. Este testimonio es un documento inédito que lleva por título Mi estadía en Patagonia y le fue cedido a Danka por Don Mateo Martinic B.

Kraft llegó a San Julián y un compatriota le comenta que una estancia chilena muy importante anda buscando cocinero, dice Kraft:

...los esquiladores estaban en huelga de hambre debido a la mala comida; por ese motivo el administrador estaba buscando un cocinero.

Por de pronto este comentario ya sugiere bastante. De su viaje de ochocientos kilómetros cuenta Kraft a propósito de los boliches:

...Aquí se encuentra uno siempre con los nómades patagónicos, los pastores o gauchos de las estancias ovejeras. Los dados u otro juego de azar son la diversión principal. Así como es enorme, ancho y solitario el paisaje, así también las personas tienen su forma de ser característica. Valentía, toda sangre fría y desprecio de la muerte, hospitalidad a ultranza, estas son las virtudes sobresalientes de esas personas.

A continuación relata su encuentro con Bridges:

Desde la puerta de una choza vino a mi encuentro un hombre por su apariencia europeo, me saludó brevemente en español. Era inglés y administrador de la Estancia. Ya que iba a anochecer pronto, me llevó a su cabaña, me dio carne y té. Tiró unas pieles de oveja sobre el suelo, dos frazadas de lana y mi alojamiento para la noche estaba listo. Todo esto sucedió sin hablar mucho, por esos lados la gente es de muy pocas palabras.
A la mañana siguiente el administrador me introdujo en mis deberes de cocinero.

De Cochrane a Tortel
Detalladamente Kraft nos cuenta de su trabajo, cantidades de comida a preparar etc. Hace un comentario sobre Bridges, comenta su origen y destaca que habla diversas lenguas aborígenes, lo describe:

...Era un colonizador sobresaliente y un hombre de gran corazón y tremendamente abnegado...

Y esto lo decía un alemán, (quiero recordarles que pocos años antes Bridges dejo Tierra de Fuego para ir a luchar en la Primera Guerra Mundial)

Kraft cuenta las condiciones de vida:

...Si alguien se enferma, no le queda más que esperar con paciencia y resignación a que se mejore. De ahí que todos sean fatalistas

Más adelante cuenta de su partida cuatro años después:

Cuatro veces alcancé a vivir la llegada de otro año. Tuve buena amistad y verdaderos lazos con esos hombres de la naturaleza generosos y hospitalarios. Me costó muchísimo separarme de ellos y de la infinitud del país...

Danka nos cuenta que en documentos consultados en Cochrane comprobó que efectivamente Kraft trabajó para Bridges.

Y a continuación “la otra cara de la moneda”, en entrevista de Danka a Luzmila Catalán Pulgar de Chile Chico.

Dice Danka:

Pero al parecer las cosas en el Baker no eran tan idílicas como las da a entender Karl Kraft. Proseguían los problemas con los pobladores ya los dueños de la Estancia no les parecía bien que siguieran llegando nuevos habitantes a asentarse cerca de sus dominios.
Baker y Chacabuco
Ya en 1926 había en la confluencia del Baker con el Chacabuco varios pobladores, entre ellos Juan Valenzuela...

Dice Luzmila:

Yo tenía un tío que le cuidaba los animales a Valenzuela, en esos tiempos los campos eran fiscales. Los demás campos los ocupaba Mister Bridges. El no estaba conforme con que Valenzuela estuviera allí...él quería ocupar todo.

Dice mi papá que el 4 de Mayo llegaron los carabineros preguntando por mi tío. Mi papá les dijo que andaba en el campo buscando los caballos...Yo voy a ir a buscar a Alfredo y le voy a avisar que ustedes lo buscan, a lo que los carabineros le dijeron no, no es necesario, para que va a salir usted a pie si nosotros andamos en lo montado. Se fueron los carabineros y mi papá se subió a una barda alta y miró a los carabineros y de repente dice que uno de ellos se empinó en los estribos y miró hacia abajo en el río. Mi tío tenía que cruzar un brazo del Chacabuco para buscar los caballos, y dice mi papá que vio cuando se empinó el carabinero Illanes..y en eso mi papá sintió un disparo. Mi padre se asustó mucho y al tiro pensó que habían matado a su hermano. Entonces se fue para casa y le contó a mi mamá...

...Al rato llegaron los carabineros, mi papá no les dijo nada y ellos dejaron recado a mi tío Alfredo de que se presentara en la Entrada a hablar con Mister Bridges...

Gotas de sangre, un lazo y el sombrero fue todo lo que encontraron de su tío.

Dice Luzmila:

Don Juan Valenzuela le siguió un juicio a Mister Bridges, pero en este juicio el pobre viejito perdió todo su capital y no ganó nada.

Le pregunta Danka:

¿No cree usted señora Mila que lo que pasó con su tío pudo ser obra solo de los carabineros?

Bueno, no sé. Dicen que los carabineros en esos tiempos cometían muchas fechorías por su cuenta. Pero en mi familia siempre se dijo que a los carabineros que mataron a mi tío los había mandado Lucas Bridges

Cerca de Chile Chico
A continuación Danka nos ofrece otra visión de los hechos a través de una nueva entrevista a Don Cecilio Olivares Cadagán en Cochrane. Pregunta Danka:

¿Es cierto que Lucas Bridges expulsaba a la gente que se quería instalar para poblar?

No, el sólo pedía que no se poblaran dentro de los límites de la estancia, pero ayudaba a buscar campos a los pobladores en otros lugares.

Danka pregunta:

Pero se habla de que él habría mandado matar gente, incluso se nombra a uno de los Catalán ¿Qué sabe usted de eso?

Bueno, el problema que tuvo con los Catalán también lo tuvo con otros pobladores...por lo que escuché, ese hombre un poco arrebatado y no muy allegado a razones no quiso obedecer lo que se le pidió...

...el caso de Catalán fue un caso de que en algún momento llegó la autoridad a decirle que se retire, y él dijo no, no me retiro, yo soy chileno y no tengo porqué retirarme, y así se enfrentó a la policía pero no creo que el Sr. Bridges ordenara matarlo como se ha tratado de decir.

Si analizamos el hecho de la familia Catalán, asoma por ahí la solución rápida, si no se van se les manda una bala y listo...para colmo luego vuelven a visitar al hermano, dejan recado para el muerto y en la misma jugada cargan el ídem a Lucas Bridges.

Pero asimismo asoma la política de las empresas extranjeras, no entendían de banderas...puede que no supieran nada de los desmanes de ciertos individuos, pero también es bastante probable que optaran por mirar hacia otro lado

Cerro Lucas Bridges

Lucas Bridges, nacido en la Tierra del Fuego del 31 de Diciembre del 1874 (el tercer blanco nacido allá tras sus dos hermanos), criado entre Onas por un pastor anglicano al que en más de una ocasión acompañó en los primeros contactos con los Kaweskar. Hijo de un personaje capaz de escribir un diccionario Yámana, compañero de juegos y amigo de los aborígenes, hombre de acción de los que no se echan atrás al primer obstáculo.

Se me ocurre... que nuestro personaje es un “hacedor de la historia”, muy pocos son capaces de atreverse con una obra como la de Bridges y por otra parte el tesón de alguien así hace pensar en alguien “duro”, con las ideas muy claras, con lo bueno y malo que eso puede tener para terceras personas.

Nada es verdad ni es mentira, eso si parece
cierto ¿o no?

miércoles, mayo 24, 2006


PATAGONIA PIONEROS DE PAPEL

Miércoles diez y cuarto de la mañana, suena el timbre... ¿Serán ellos?

Un sobre tapizado de sellos hace de portador de dos pioneros de papel ¡¡¡los dos últimos libros de Danka Ivanoff!!!

Salieron de Chile Chico a primeros de Mayo y tras recorrer más de 14.000 kilómetros desde ese rincón del Lago Sheluen-Koi llegaron hoy a mis manos.

Quienes nos vayan siguiendo en nuestros vuelos adivinarán la emoción con la que he recibido a estos dos intrépidos viajeros de papel que, arriesgando su integridad llegaron en perfecto estado, conteniendo además una carta y dos dedicatorias, tesoros para El Guanaco.

Quiero hacer extensiva a todos los amigos del Guanaco la dedicatoria que nos brinda Danka en su Huellas de Mujer

Estas palabras abren la puerta a la presentación de las dos últimas obras de Danka Ivanoff.

Entre los que nos siguen debe haber quien disfruta con la historia, viajes y gentes de Patagonia, estos, seguro entenderán la mezcla de sentimientos que generan recibir de la propia autora su obra y sus palabras...son como aire de Patagonia envuelto en las páginas de esos dos libros.

Son también sentimientos de afecto en la distancia cuando en su carta nos dice:

Con mucha alegría les remito un ejemplar de mis libro Lucas Bridges El Señor del Baker y otro de mi nuevo libro Huellas de Mujer, cumpliendo mi promesa.
Desde el Lejano Chile Chico, en este otoño pleno de colores (la estación más hermosa en mi tierra) reciban todo mi afecto.

Lucas Bridges “El Señor del Baker” publicado en el 2004 penúltima obra de Danka.

Dice Mateo Martinic en el prólogo:

...la figura histórica de Esteban Lucas Bridges exigía un trabajo monográfico integral, que acabara de perfilarla, involucrando en ello a la persona y sus trabajos en el contexto del tiempo, sociedad y naturaleza en el que tuvieron vigencia.
Sugerimos entonces a Danka Ivanoff, que evidenciaba sus dotes como escritora de hechos y temas del pasado regional aysenino, que asumiera el desafío de investigar tan a fondo como pudiera para historiar al ilustre personaje de que se trata, para rescatarlo de las brumas del olvido público y redimirlo de las imputaciones de la maledicencia y presentarlo como realmente fue...

La sugerencia cayó en terreno abonado ya que la propia Danka Ivanoff ya sentía el influjo atractivo de una personalidad histórica...El resultado de su esfuerzo, particularmente de investigación está en manos del lector. Es el fruto de un trabajo prolongado y paciente, con un hurgar infatigable en procura de información de primera mano y, ojalá que indubitable...

...bien titulado está el libro porque Esteban Lucas Bridges fue a cabalidad y con propiedad histórica “el señor del Baker”

Puerto Bertrand, uno de los escenarios de las andanzas del Sr. Bridges
Dice Danka:

Debo confesar a mis lectores que siempre me atrajo la historia de Lucas Bridges, sin embargo poco y nada de su vida era posible rescatar. En el Baker siempre tuvo admiradores y detractores....

...He tenido la suerte de poder estudiar muchos documentos, de entrevistar a personas que lo conocieron y lo trataron, y de contactarme con miembros de su familia, los que me han aportado valiosa información.

Mi intención era hacer una especie de biografía de este personaje, pero en el transcurso de la investigación me fue posible ir conociendo la historia del Baker, su génesis y su desarrollo y es por eso, que junto con entregar en el presente libro un poco más de conocimiento sobre Lucas Bridges, me es grato también una nueva visión de la historia del Baker...

...No puedo dejar de confesar a mis lectores, que en la medida que fui avanzando en la investigación para escribir este libro, mi admiración por Lucas Bridges fue creciendo y mi mirada al proceso de colonización del Baker se hizo distinta. No pude sustraerme al hecho de que durante muchos años el estado de Chile no invirtió ni un solo peso en ese gran territorio, y que las grandes obras que se realizaron fueron posibles solo por la perseverancia de un hombre que no quiso doblegarse ante tanto obstáculo...

...dejo en vuestras manos amables lectores, el juicio sobre este trabajo investigativo, que espero sea una contribución al conocimiento de nuestra historia regional

El pasado 24 de Abril nos escribía Danka:

“Hoy hace bastante frío y algo de viento, el lunes llegan los libros, el martes viajo a Coyhaique y si Dios quiere el viernes hago el lanzamiento”

Así pues, con el Huellas de Mujer en el Guanaco presentamos una auténtica novedad, un libro recién publicado, haciendo broma “estamos a la última”.

Danka dedica su libro:

Dedicado a la memoria de mi abuela Juanita Münzenmayer de Wellmann y, en su figura, a todas las mujeres colonas y pioneras de Aysén.

Les transcribo algunos pasajes del prólogo de Valko Durán Ivanoff:

La memoria histórica es endeble, proclive muchas veces al olvido o simplemente injusta. Hoy se reconoce que no todo lo importante está en nuestros libros de historia y que se nos va quedando en el camino muchas veces lo sustancial. Es justamente aquí en donde cobra importancia el historiador de la historia nuestra, de la historia “pequeña”, de la historia cercana. No cabe duda que la historiadora Danka Ivanoff ha resaltado en ese aspecto...

...Sus libros son un apéndice de lo que ella es. Sencillez en el lenguaje, seriedad y respaldo en las afirmaciones, amenidad en el relato y sobre todo honestidad con un estilo, su propio estilo. Y hoy nos presenta su nueva obra y me enorgullece prologarla, no solo porque soy su hijo y testigo de sus afanes y su dedicación, sino porque soy un patagón agradecido de aquellos que nos quieren explicar el presente y nos quieren dejar un futuro rescatando nuestro pasado.

Es claro que la historia durante mucho tiempo se ha escrito desde la mirada del varón...Asistimos entonces a una lucha permanente de la mujer para derrotar la invisibilidad...Es en este contexto que este libro adquiere su mayor valor...

...En fin, Danka Ivanoff nos invita a no olvidarnos de lo esencial; nuestra historia tiene rostros, y muchos de ellos, son rostros de mujer.

Y bien, ahora toca guardar silencio y ponerse a leer.

Antes de despedir esta entrega en el Guanaco queremos expresar un deseo:

“Hacer realidad ese cálido encuentro en Chile Chico”

Danka, gracias, muchísimas gracias por su amabilidad y confianza
.

PATAGONIA – HISTORIAS DE FRONTERAS Y LIMITES

Les prometí un muy interesante resumen que nos mandó Brígida Baeza de su trabajo “Procesos identitarios en el espacio fronterizo de Futaleufú, chilenos, galeses y `los otros´,

Como lo prometido es deuda, aquí lo tienen...ilustrado con una foto tomada en Trevelin y remitida por la misma Brígida.

Dice Brígida:

A modo de síntesis de mi tesis de maestría les transcribo parte de la introducción y de la conclusión:

De la Introducción:

“La forma elegida para dar cuenta del proceso de fronterización en el lado argentino de la frontera de Futaleufú, está constituida por la elección de un arco temporal de larga duración (1902-2002). Dicha selección no es caprichosa, dado que en 1902 se delimitó la frontera física entre Chile y Argentina por medio de un acto de autodeterminación por parte de los habitantes galeses, recordado en la memoria colectiva como “El Plebiscito”. El año 2002 constituye un hito en las prácticas conmemorativas del pueblo de Trevelin, dado que el “Centenario del Plebiscito” constituyó la celebración de mayor magnitud de las últimas décadas. Para los trevelinenses este hecho representó un momento de balances y de trazar proyectos hacia nuevos horizontes...

...Hacia fines de 1930 la población de Trevelin estaba compuesta mayoritariamente por chilenos, siguiendo en orden argentinos y en menor medida, galeses, vascos y turcos (TROIANO, 1999). En respuesta a esta heterogeneidad el estado nacional implementó numerosas políticas asimilacionistas mediante las instituciones “territorianas” para lograr la nacionalización de estos grupos de inmigrantes, a los cuales hay que sumar también la presencia de indígenas mayoritariamente mapuches.

...En el caso de Trevelin, centrar el análisis en el grupo de galeses y chilenos, permite contrastar la forma en que el Estado argentino (nacional, provincial y municipal) considera a dos grupos contrapuestos: los primeros dentro de los parámetros de la “inmigración deseada”, y los segundos dentro de la “inmigración indeseada” básicamente por su carácter espontáneo. Sobre el primero de los grupos se depositarán las características locales del “ser argentino”. En cambio, los chilenos serán vistos como un grupo poseedor de una “manera de ser” inadecuada y conflictiva. Esta traducción local del modelo “Civilización y Barbarie” de la Generación del ´37 es recuperada también en el aspecto de imposición de lo que las autoridades estatales consideraban el modelo identitario adecuado. Sin embargo, no fue un proceso armónico dado que en el caso de los galeses, se trata de un grupo social de fuertes lazos étnicos, elementos que entraban en competencia con los deseos homogeneizadores del estado argentino...

...Sin duda, en la frontera patagónica y, particularmente en la de Futaleufú, se destaca la especificidad que adquirió el nacionalismo. Por lo tanto nos proponemos analizar qué “préstamos” se tomaron del Estado nacional desde el Estado provincial y municipal; pero, por sobre todo, qué aspectos particulares de las identificaciones de sus actores se desecharon, recuperaron y transformaron...

...el grupo de galeses acompañó e impulsó el proceso de colonización estatal, por lo tanto su posicionamiento dentro de la estructura económico-social quedó legitimado desde el comienzo. En cambio, el grupo de chilenos siempre se encontró en desventajas para posicionarse en la sociedad trevelinense, sobre todo como propietarios de tierras.

Uno de los caminos que permite observar el papel destacado de los galeses como grupo portador del status que poseen los “grupos fundadores”, es el análisis de las conmemoraciones, museos, relatos, o el mismo cementerio de la comunidad. Sobre todo a partir de mediados del siglo XX, se construyó una memoria colectiva cuya producción se intentó imponer como una memoria supuestamente común a todos los grupos que habitan Trevelin. Quienes asumen el control de la memoria y el olvido, deciden también qué se recordará y qué no dentro de una comunidad, de allí que este proceso se encuentre vinculado a otras contradicciones sociales. Sin embargo, ese control nunca es absoluto y las disputas sociales implican disputas sobre la memoria. De allí que, a lo largo de los capítulos de la tesis, se brinda un lugar primordial al análisis de las prácticas sociales de conmemoración -tanto oficiales como privadas- que constituyen los principales hitos del calendario de celebraciones de la localidad de Trevelin.

...Una de las cuestiones centrales de la presente tesis es explicar porqué el grupo de mayor cohesión étnica, es decir el de los galeses, fue el elegido para ser portadores del ser argentino...”

Sorpresas cerca de la frontera
De las conclusiones:

“El recorrido propuesto, desde la periferia hacia el centro, fue abordado desde una perspectiva temporal dinámica. En el primer capítulo la centralidad del análisis de las prácticas sociales del presente en Trevelin permitió generar una serie de interrogantes que en parte se abordan en los siguientes capítulos. Básicamente la relevancia de todo lo vinculado a la colectividad del grupo de galeses en el calendario de celebraciones locales provoca la atención frente a la ausencia de otros grupos como los chilenos. El capítulo dos aborda de qué forma se fue construyendo una representación positiva de los galeses por parte de los representantes del estado en Trevelin, dado que en principio predominaron las actitudes de oposición al conjunto de rasgos que los identificaban como grupo étnico. El proceso de asimilación y modelación identitaria nacional tuvo que enfrentarse, y también realizar importantes concesiones, a los galeses, por tratarse de un grupo posesionado en forma “privilegiada” tanto en la estructura social como en la posesión de capital cultural.

Totalmente diferente se presenta la situación del grupo de chilenos instalados en Trevelin, que se aborda en el último capítulo de la tesis. A diferencia de los galeses, que son interpelados por el estado como parte de la “inmigración deseada”, en el caso de los chilenos se resalta su carácter de “inmigrante espontáneo-invasor” en cuanto a su adscripción nacional por pertenecer a un estado “expansionista y agresivo”, lo cual se traduce en una serie de señales identitarias negativas que remiten a categorías de grupo étnico. Ni como inmigrantes chilenos ni como inmigrantes que adhieren a la chilenidad responden a los valores de argentinidad que el estado argentino intentaba imponer en Trevelin.

A diferencia de otros espacios fronterizos de la Patagonia Austral como Río Turbio, donde la presencia estatal se traducía en la producción de soberanía nacional a través de una empresa carbonífera, u otros como Neuquén donde YPF actuó de manera similar; el caso analizado permite aproximarse a las características que adopta la construcción de rasgos identitarios nacionales en espacios fronterizos donde existe ausencia de grupos supuestamente nacionales. Este proceso provoca la re-significación del modelo implementado en el ámbito nacional, con rasgos propios del grupo “elegido” como futuro portador de la argentinidad. Este proyecto no es exitoso en lo inmediato porque deberá incorporar y negociar determinados aspectos del conjunto de rasgos que se definirán como parte de lo nacional. Tanto el grado y las características de las interacciones entre los diferentes grupos sociales y el estado, como sus transformaciones vinculadas al contexto histórico, provocan la formación de una escala de alteridad que corresponde a los parámetros locales, del ser argentino-trevelinense. Esto se traduce en la formación de fronteras sociales reproducidas espacialmente al interior de la localidad, y que reproduce el formato de la frontera/muro impuesta a nivel macro entre los dos estados. Este proceso deberá ser investigado en otros espacios fronterizos donde se presente la ausencia de un grupo social como el galés, y donde sea la heterogeneidad de grupos étnicos y nacionales el rasgo relevante.

Lo señalado alude al proceso de fronterización del espacio fronterizo de Futaleufú. Lo cual implicó una serie de modificaciones a nivel de la subjetividad de los grupos sociales locales. Por un lado, a lo largo del siglo XX, el Estado nacional impuso su rol como modelador de identificaciones colectivas. Este proceso no estuvo exento de contradicciones y vaivenes provocados, fundamentalmente porque ninguno de los grupos que habitaban Trevelin, hacia principios del siglo XX respondía plenamente a los postulados del criollismo argentino. Si bien las instituciones “territorianas” como “agentes” representantes del estado, reprodujeron el formato utilizado a nivel nacional; sin embargo, el modelo fue adaptado y redefinido bajo términos locales. Tal como lo señalamos anteriormente el grupo de galeses, a pesar de los conflictos y la imprecisión –por parte del Estado argentino- para designarlos y definirlos, fueron el grupo “elegido” para promover la argentinidad en el espacio fronterizo de Futaleufú. En rigor, este es el resultado de cómo habría de ser leída la situación interétnica local desde el relato nacional de europeidad que ya se había convertido en hegemónico. Por oposición y contraste, el grupo de chilenos, tanto en los rasgos identificatorios como organizacionales sería el depositario de las características que se atribuyen a los inmigrantes “invasores”.

Por supuesto que estas consideraciones aluden a condiciones objetivas y estructurales, como el accionar del estado por medio de políticas culturales y modelos de ciudadanía. El proceso histórico no es un movimiento armónico ni se reproduce en los actores bajo el mismo formato con el que es pensado desde el centro. Sin embargo, básicamente fue el adoptado tanto por el estado provincial como municipal, quizás con mayor sutileza pero en forma mucho más definida y clara. Los galeses pasan a constituirse en el eje sobre el que se construyen las identificaciones provinciales. Modelo recuperado desde la Dirección de Cultura municipal de Trevelin, porque tiene como propósito también la revalorización de la memoria histórica local, paralela a su exhibición en función del desarrollo de una alternativa económica, tal como lo representa el turismo.

El proceso anteriormente mencionado se interrelaciona con otro vinculado a las prácticas de los actores locales. Las categorías actuales que definen “el ser galés” en Trevelin, lejos de ser una adscripción monolítica, tienen una pluralidad de significados de acuerdo a las circunstancias y sectores que existen dentro del mismo grupo. De modo similar, “el ser chileno” aparentemente refiere a un conjunto de identificaciones ligadas a la nacionalidad chilena, así como al comportamiento y carácter organizacional del grupo de chilenos en Trevelin, es decir a un proceso de etnicización de la definición identitaria.

Cuando los galeses llegaron a La Colonia era un grupo con fuertes patrones culturales. Pensaban reproducir esos rasgos en una forma mucho más definida y constante a través del tiempo, por tratarse el Valle 16 de Octubre de un lugar donde sería escaso el contacto con otros grupos sociales, y sobre todo con el estado argentino. Sin embargo, los resultados del Plebiscito de 1902, provocaron el paulatino abandono del proyecto “aislacionista”. Por el contrario, excepto los proyectos económicos que hasta la década del ´40 gozaron de autonomía estatal, a nivel de las producciones simbólicas se dio una competencia con el modelo asimilacionista. En un principio, los agentes del estado argentino impusieron esto de manera violenta. Pero que hacia 1960 contó con la total complacencia, no se debe perder de vista que fueron los descendientes de los primeros galeses quienes llevaron adelante las Comisiones de Festejos Patrios y la defensa del territorio de la frontera frente al extranjero. Los espacios de socialización galesa lograban una fuerte cohesión interna del grupo, además de asegurar la reproducción, no sólo de pautas culturales, sino también del idioma y la religión. Sobre este conjunto de manifestaciones simbólicas logró imponerse el Estado argentino, mediante la construcción de un hábitus nacional, difundido principalmente, desde las prácticas sociales de conmemoración ligadas al calendario litúrgico de fechas patrias y desde la institución escolar. Este proceso implicó que durante un período de tiempo –aproximadamente de 1950 a 1970- los galeses abandonasen sus prácticas culturales, hasta que son recuperadas no sólo por parte del Estado provincial, sino por el mismo grupo que ante la llegada de la empresa que construyó la Represa Futaleufú, reaccionó profundizando el carácter organizacional del grupo. Sin embargo, varios de los aspectos recuperados son tomados como etiquetas que representan una forma de diferenciarse de los chilenos y de todos aquellos outsiders, que en algunos casos son vistos como una amenaza para todos los trevelinenses. Actualmente, los galeses identificados con la nacionalidad argentina, no dudan –más bien sienten ridículo el interrogante- en sentirse plenamente y en primer término argentinos. Es así como sienten que representan mejor a Trevelin en competencias y presentaciones ligadas a la tradición gauchesca argentina o bien cuando deben asistir a eventos culturales fuera de la provincia. Localmente siguen siendo los gringos, los galenses, reconocidos por su ascetismo e introversión. Pero sin duda, ocupan el lugar destacado de primeros fundadores, junto con el Coronel Fontana, imagen representada en los eventos y ceremonias oficiales que se recuerdan todos los años y durante varias veces al año. En este sentido, se puede ver el éxito del proyecto estatal vinculado a la obtención de articulación de intereses con respecto a los sectores representativos de la población local.

Por oposición, el grupo de chilenos parece no tener reconocimiento de un pasado compartido con el grupo de galeses, ni tampoco hazañas históricas para recordar. Esta imagen no sólo es sustentada por quienes tienen a su cargo la construcción de la memoria colectiva de la comunidad (y por ende del olvido), también al interior del grupo es un pensamiento que posee consenso. Para explicar este modo de vinculación con el pasado, se hace necesario remitir a las dificultades que tuvieron los chilenos para instalarse y obtener tierras en los alrededores del pueblo de Trevelin. Esto en profunda vinculación con las representaciones negativas que se construyeron desde el Estado nacional se promovían y que llevaron a extremos como el de que muchos inmigrantes creyeran responder a su sentido de argentinidad, cada vez que hacían una denuncia en contra de los chilenos. Así, los rechazos iniciales se fueron transformando en chilenofobia hacia 1960, no como proceso particular de Trevelin, sino como movimiento a nivel nacional que podía traducirse a nivel local con la “sigilosa penetración chilena” que había comenzado muchas décadas atrás.

Al mismo tiempo se produce la construcción de los rasgos que definen la chilenidad en Trevelin. Ésto tampoco es un proceso exento de oposiciones al conjunto de rasgos y etiquetas que develan las identificaciones chilenas. Por un lado, se encuentran quienes orgullosos del hablar achilenado, de reproducir espacios de interacción y socialización como las ramadas y fiestas chilenas, reconocen y adoptan la chilenidad por oposición al argentino aburrido o al galés “elitista”. Pero es este grupo el que es consciente que dicha elección tiene el costo de ser sometido a tratos discriminatorios, y al estigma que implica el mote de chilote. Por otro lado, se encuentran quienes deciden reconocer no sólo la superioridad de los galeses y buscan posicionarse socialmente de una forma diferente al resto de los chilenos. Quienes se ubican dentro de este grupo también rechazan a los chilotes por su forma de relacionarse, de socializarse, de hablar y, de vestir. En definitiva todos aquellos rasgos que los identifican como grupo.Sin duda, el lugar de nacimiento no constituye la base exclusiva de las identificaciones de un grupo. Actualmente los chilenos nacidos en Chile son una minoría ínfima (alrededor de un 3%); sin embargo, la chilenidad que los define como grupo étnico abarca un amplio espectro de la comunidad trevelinense.

Por otra parte, prácticamente no existen espacios de interacción entre galeses y chilenos, excepto en los espacios generados a partir de las actividades y relaciones ligadas al trabajo. Históricamente ésta ha sido la única forma de vinculación y, en algunos casos dio origen a algunos matrimonios aislados entre mujeres chilenas y hombres galeses. Pero las prácticas culturales de uno y otro grupo se encuentran totalmente diferenciados y delimitados. Aquellas prácticas sociales pertenecientes a la comunidad galesa son legitimadas mientras que las prácticas vinculadas a la reproducción de la chilenidad en Trevelin, son censuradas básicamente por su carácter “amenazador” a las buenas conductas.
La pretendida integración regional por parte de organismos internacionales y nacionales ha planteado un nuevo modelo de relación con “los hermanos latinoamericanos”. Sin embargo, en varios aspectos ha provocado el proceso contrario: reflotar y recuperar viejas premisas nacionalistas, paralelo al acrecentamiento de las diferenciaciones con el vecino, que puede ser del mismo país o bien del estado que se encuentra del otro lado de la frontera. Este es un fenómeno que quienes llevan adelante los procesos de integración aún no se plantean. Quizás porque lo que se pierde de vista es que al tratar este asunto no sólo deberían contemplarse las barreras actuales sino las construidas históricamente, tales como la escala de alteridad que se intentó demostrar para el caso de Trevelin”. (1)

(1) Extraído de la tesis de Maestría en Ciencias Sociales con mención en Sociología: “Procesos identitarios en el espacio fronterizo de Futaleufú, chilenos, galeses y `los otros´, (1902-2002)” (FLACSO, 2003).

domingo, mayo 21, 2006


PATAGONIA-CARTA A OSCAR R. F. GARCÍA

Introducción

De Patagonia, además de bellas imágenes y grandes recuerdos de personas y lugares me he llevado bastante “negro sobre blanco”.

Allá por la primavera del año 0 del presente siglo tras rodar por Patagonia y cruzar El Estrecho andábamos por La Isla Grande camino de Ushuaia. Estando en Río Grande anduve buscando una librería, acabé en la Oikos en la calle Belgrano. Buscando di con el libro Melodía de Arrabal, de Oscar R.F. García (Buenos Aires 1927) y quedé fascinado con el primero de sus poemas.

Sin querer cambiar nuestra “norma de conducta” de no publicar nada sin permiso del autor, por respeto y educación solo les voy a transcribir la primera parte del primer poema, esperando que en el vasto mundo de Internet a algún congénere le ocurra lo que a mí.

Con el título Gardel, subtitulándolo a su vez Mito y alienación...allá por mil nueve setenta y siete Don Oscar escribió:

¿Y si Da Vinci, el gran Leonardo, al doblar una ochava de su barrio se hubiera encontrado de pronto con tu sonrisa?

¿Y si el viejito Freud, dispuesto a analizarte, te invitaba una tarde a tomar mate y te dejaba entonar dos o tres tangos mientras sacaba el lápiz así, como al descuido?

¿Y si Bergman, el inventor del cine sordo, saliera de su cuarto media hora, para estirar las piernas, y al entrar en un biógrafo cualquiera justo vos te mandás “Tomo y Obligo”

¿Y si...?

¡Déjelo así!
No lo queremos ver colgado en el Louvre de Paris
Ni a Freud enchalecado
Ni a Bergman con el fueye...


No me negarán que empezar así te engancha a la primera...sencillamente genial.

Las breves palabras de introducción a la poesía de Oscar R. F. García escritas por Alberto Vanasco en 1986 nos sitúan el origen del poeta:

“No es común, por no decir que es totalmente insólito, encontrarnos con un poeta que ha surgido, no de la pequeña burguesía, ni siquiera de la clase media, sino del mismo corazón del proletariado”

Y Oscar R.F. García escribe en la edición de Melodía de Arrabal del año 1999:

Al lector

Igual que en 1917-cuando los hechos éramos una colonia británica- hoy sufrimos la misma exclusión y desesperanza. Los obreros somos los perros cimarrones de este país entregado a los inversores de cualquier pelo y calaña por quienes nos gobiernan, que no llegan siquiera al rango de cipayos.
En este libro me tomo de uno de nuestros últimos restos de identidad, el tango, y usándolo de salvavidas lo integro al mundo del trabajo, del amor y, como es natural, al del hombre y sus causas.
Nuestra cultura, hoy semiahogada por ese ambiente enrarecido en que nos ha sumido el Proceso y su continuación económicamente globalizante hacen ínfimo este esfuerzo por conservar un resto de orgullo, pero el intento vale. Quienes se identifiquen con parte o el total de este libro acrecentarán mi fe y mi esperanza en un mundo en el que existan justicia y dignidad.

Y a continuación la “carta”

Apreciado Sr. Oscar R. F. García.

Solo unas pocas palabras para expresarle mi admiración por escribir Gardel, o Los Amores de estudiante o las Causas I, II y III o Curda o...

¿Y si...?

El Guanaco Volador