miércoles, marzo 15, 2006


ALGUNAS HUELLAS DE LA HISTORIA

Huellas de los primeros que pensando en ir al Oeste... viajaron al Sur.

Mucho ha llovido pero el tiempo pasó rápido en Patagonia desde que Magallanes abandonó en Puerto San Julián a Juan de Cartagena y al clérigo Pedro Sánchez de Reina, los primeros “turistas”. Era el 24 de Agosto de 1520 en pleno invierno patagón y no hubo más noticias de ellos.

Hagamos el esfuerzo de imaginarnos en una cáscara de nuez rodeados de ciento noventa y nueve congéneres, saliendo de San Lúcar un 20 de Septiembre para llegar a San Julián (los que aguanten) un 30 de Marzo... medio año de viaje, sin espacio y compartiendo penurias. Ante tanta estrechez no es de extrañar que los motines estuvieran a la orden del día.

Como tampoco es de extrañar que los tehuelches les parecieran gigantes ya que para poder embarcar doscientas almas en esas naves uno de los requisitos era que fueran “pequeños”.

Decir también que a pesar de un primer contacto amistoso con los patagones Magallanes tuvo la brillante idea de “quedarse” con dos indios para traerlos a España... un secuestro que sembró así el germen de la desconfianza en sus anfitriones.



Puede que se rezara la primera misa allá en San Julián, pero según testimonio recogido por Richard Hakluyt cuando Drake llegó allá en 1578 el único monumento que permanecía era el cadalso “en el que probablemente Magallanes ejecutó a algunos de sus capitanes indóciles y rebeldes”.

Un cadalso, dos turistas y varios cadáveres fueron la “primera obra de arte” llegada del Viejo Mundo, un anticipo de lo que vendría.

En San Julián, “un muy buen puerto” con trágico inicio, Drake ordenó decapitar a Thomas Doughtie...400 años después las tragedias se repetirían ahora revestidas de injusticia social.

Eran los tiempos de Enrique VIII y Carlos V, de las fusiones de Felipe II con María Tudor, (la inventora del bloody Mary) de cismas, de la descarada apetencia de Inglaterra por las posiciones Españolas y de la manifiesta inoperancia de la corona española, véase como ejemplo el desastre de La Armada Invencible en 1588.

Nueve años antes Drake había atacado El Callao y Sarmiento fue el encargado de salir en su persecución llegando hasta el Estrecho de Magallanes. Drake se esfumó y Sarmiento decidió poner proa a España para proponer la fortificación de las angosturas del Estrecho.

En 1581 Sarmiento de Gamboa zarpó de España con quince naves y tres mil hombres, nada más salir una tempestad hundió cuatro naves y desaparecieron ochocientos hombres. Numerosos avatares alargaron su llegada al Estrecho al que arribó por fin en febrero de 1584. Dos semanas después Sarmiento y 277 personas su quedan “solos” en el Estrecho, no tuvo suerte y sus desgracias se sucedieron una tras otra culminando con el trágico final de su “primera colonización del Estrecho de Magallanes”.

Sarmiento acabó preso por Walter Raleigh, llevado a Inglaterra fue liberado por Isabel I desembarcó en Francia donde los hugonotes le encarcelaron por tres años. El rey de España pagó por su libertad pero acabó degradado a cuidador de barcos y murió en alta mar.



Isla de los Muertos
1587 los colonos llevaban tres años abandonados en El Estrecho esperando naves de España que nunca llegaron (historia que se ha repetido en tiempos más recientes en Caleta Tortel).

Por esas fechas de los doscientos setenta y siete solo quedan diez y seis. Es el año de la ejecución de María Estuardo, Cavendish llega al Estrecho y cerca de Cabo Vírgenes recoge a uno de los supervivientes abandonando al resto a su suerte.

Se interna en el Estrecho y cuando llegan a la Ensenada Rey Felipe se encuentran con el asentamiento abandonado. En el interior de “las casas” yacen los cadáveres de sus moradores y en la plaza cuelga de la horca un pingajo humano; es tal la fuerza del viento que el cuerpo pende casi horizontal...a la distancia semeja ropa tendida...desde ese día Rey Don Felipe pasó a llamarse Puerto Hambre. Así acabó el primer intento de colonización de Patagonia.