miércoles, abril 26, 2006


LA PATAGONIA MÁS CERCA - EL GUANACO AGRADECIDO.

En ese “Barrio” inmenso y luminoso evocamos una noche de tango en Homero Manzi..."Al rodar por tu empedrao es un beso prolongao que te da mi corazón"

Si alguien entra por primera vez en El Guanaco será como entrar en la sala cuando la función está bastante avanzada...la historia que uno elabora se archiva al revés en los Blogs, las segundas partes salen antes que la primera.

Empecé hablando de libros, seguí contándoles sobre lugares sensacionales, nos atrevimos a expresar tímidamente alguna opinión y últimamente vamos conociendo personas a las que El Guanaco está sinceramente agradecido, personas que han contribuido a un conocimiento de Patagonia que no se obtiene si no es de gente generosa

Sabrán disculpar si hoy no les hablo de alguno de esos rincones fascinantes de Patagonia. Tras bastantes entregas publicadas, ya va siendo hora...

...El Guanaco tiene una deuda pendiente, una deuda de amabilidad y de generosidad con Carlos, su esposa Alicia y su hija Zoe.

Lo que empezó como una nota en no se qué página de Patagonia solicitando información sobre Deseado se convirtió con el paso del tiempo en amistad real.

Desde finales del año 2001 mantenemos contacto epistolar con Carlos y su familia. Son casi cinco años y muchas cosas pasaron, muchos mails, tubazos intercontinentales y por dos ocasiones hemos compartido horas de nuestras vidas en Buenos Aires.

Espero que Zoe no se enfade con nosotros por haberle “robado” a su papá por unas horas, Zoe a la que “conocimos virtualmente” con 4 años y ya anda por los nueve...

Alicia comparte con Carlos nuestra gratitud por tanta amabilidad, y le agradecemos la paciencia que tiene con nosotros, que osamos invadirle la vida cotidiana en plena temporada de laburo.

A pesar de vivir muy lejos de la tierra que venimos admirando en El Guanaco, gracias a ellos Patagonia está más cerca. Las migraciones que realiza el Guanaco saltando del otoño a la primavera tienen en Carlos y su familia la acogida más generosa, que actúa de trampolín hacia la última etapa de la migración al Sur.

Por culpa de una famosa línea aérea llegamos un día tarde a nuestra primera cita, pero Carlos estaba ahí, y a cada vez que hemos vuelto a la enorme Buenos Aires hemos recorrido con él la ciudad que nunca habríamos conocido.

Y nos queda pendiente mucho, Carlos y Alicia siempre insisten en que conozcamos el Norte Argentino.

Estoy seguro que su buen consejo no caerá en saco roto, quizás algún día si sea posible visitar Santa...si el tiempo y la plata lo permiten (como siempre en los viajes)

Mateando en su casa pucho va pucho viene, charlando de todo, a cada visita acabamos en alguna librería o disquería. Por cierto la primera vez que nos conocimos Carlos nos obsequió con el Trepando Los Andes de Onelli y con los Tres años de Cautividad entre los Patagones de Guinnard, regalo que dice muchísimo...al menos para El Guanaco.

De momento no podemos quedar para tomar un café en el Tortoni (esto será en vuestra primavera) pero hoy cumplimos con las palabras escritas en nuestro perfil:

Las personas que proyectaron esas sombras alargadas del atardecer Austral queremos traducir en palabras nuestro sentimiento de sincero agradecimiento para Carlos, Alicia y Zoe.

El Guanaco Volador