jueves, abril 20, 2006


PATAGONIA - MENTIRAS

Pasen a la cocina que tomaremos un matecito mientras les cuento del...

CAMPEONATO DE MENTIRAS DE PATAGONIA

En un divertido capítulo del Patagonia Express en la página 110 cuenta Sepúlveda acerca de una velada en la que los contertulios se disponen a dirimir quien es el campeón de ese año en contar mentiras.

“Paisanos, como ya es tradición en nuestra estancia, vamos a dar por inaugurado el décimo octavo campeonato de mentiras de Patagonia. Todas las mentiras que aquí se digan serán más tarde transmitidas por Radio Ventisquero...”

Se pregunta Sepúlveda: ¿Existirá en el mundo otro torneo como este, un torneo de mentiras?

Esto de las mentiras no crean que es broma, vean lo que cuenta Danka Ivanoff:

Antiguamente en Aysén, cuando la soledad era absoluta, los temas de conversación se agotaban al poco de andar y así el hombre de campo comenzó a contar mentiras.

Las mentiras se diferencian de “las contadas” en que al analizarlas uno descubre lo imposible del cuento, en tanto “la contada” siempre es de un hecho cierto...

A continuación del libro Cinchando Pa’ no Aflojar les transcribo algunas de ellas

DUROS INVIERNOS

Fíjese amigo que en la década del treinta los inviernos eran terriblemente crudos. Hacía tanto pero tanto frío que cuando uno conversaba en el campo con alguien tenía que esperar a la llegada de la primavera para descongelar las palabras y escuchar la conversación. (Mentira escuchada en Chile Chico)

LA CALVICIE

Un conocido vecino de Puerto Bertrand era completamente calvo. Su cabeza lucía lustrosa sin una hebra de pelo....

Fíjense amigos que yo llegué a poblar el otro lado del Baker en la década del treinta, era joven y tenía una linda cabellera. Una noche allá por el año 37 me desperté y vi que una gran llamarada se acercaba peligrosamente a mi rancho. Ahí mismo salí corriendo con un compadre que me acompañaba y no nos quedó otra que tirarnos al Baker. Eran los famosos incendios del 37 en el que la Provincia ardió de punta a cabo.

Seguros en el agua y debajo de ella a mi se me ocurrió asomar la cabeza y ahí mismito pasó una lengua de fuego que me quemó completamente la cabeza y me dejó pelado como ustedes me ven ahora. Si no hubiese sido tan corpuchento todavía tendría mi pelo, pero ya ven por corpuchento que me pasó (Mentira escuchada en Puerto Bertrand)

LA FUGA

Cuenta un ladrón que al verse acorralado por los gendarmes...

Cuando me vi perdido al ver que el caballo no me respondía y sabiendo que la ventaja que llevaba era poco más de un kilómetro, me bajé y le di un tiro al caballo con mi revolver, saqué mi facón, le abrí la panza y me metí dentro.
Cuando llegaron los gendarmes al ver el caballo muerto se conversaron entre ellos que el caballo se me había reventado y que yo debería estar por allí cerca y siguieron buscándome.

Entre tanto empezaron a llegar los cóndores atraídos por el caballo muerto. Cóndor que llegaba yo con mucho cuidado le amarraba una tripa a la pata. Así, cuando junté como diez cóndores les hice “hooo”, se asustaron y comenzaron a volar llevando el caballo y a mi dentro de él hasta el otro lado del río. Solo así me salve de los cachaos, de puro ingenioso no más. (Mentira escuchada en Chile Chico)