jueves, abril 06, 2006


PATAGONIA – CINCHANDO PA’ NO AFLOJAR

Contando con el permiso de la Señora Danka Ivanoff, de su libro CINCHANDO PA’ NO AFLOJAR les hemos elaborado una recopilación de dichos de Aysén.

Escribe Danka:

En los dichos, el hombre de campo aysenino refleja su aguda observación de la naturaleza y su medio ambiente y toma de esa observación sus sentencias.

Muchas de estas sentencias han traspasado las fronteras de la región...muchas tienen su base en el libro de José Hernández MARTÍN FIERRO, en tanto otras fueron adoptadas por los primeros pobladores en su tránsito por Argentina y han perdurado con el paso de las generaciones.

Decirles que el personaje que les describo es real, lo que es pura invención es la reacción final.

Traten de unir los dichos e imagínense a Larralde recitándolos...vamos allá.

Era un tipo que andaba por la vida MÁS SOBRADO QUE PUCHERO DE ESTANCIA (que se ufana mucho de lo que tiene o sabe) cuando en realidad no era más que un POLLO ALIMENTADO CON MIERDA, QUE CUANDO MAÍZ COME SE ATORA (olvidó sus orígenes).

MÁS DURO QUE PATA CRUDA (persona lenta en entender una orden o indicación), le pasaba aquello de LA VACA SE OLVIDA QUE FUE TERNERA (persona que consiguiendo tener una buena situación se olvida de sus orígenes humildes, o también de alguien que tiene experiencia en algo pero de pronto olvida que alguna vez nada sabía).

Andaba LAMIDO COMO BOLA E’ PERRO (muy acicalado, muy peinado) y conversar con el era MÁS LARGO QUE PUTEADA DE TARTAMUDO (largo y aburrido).

Su discurso era LIVIANITO COMO CALDO DE TERO (pura tontería) pero no paraba de hablar, a cada tres palabras andaba siempre con el yo, yo, yo.

Sabía de todo, cumplía a rajatabla lo del... QUE SABE EL CHANCHO DE ESTRELLAS SI NO HA MIRADO PA’L CIELO o lo del... QUE SABE EL BURRO DE ALFALFA, (era capaz de opinar de todo aún desconociendo del tema).

Con la plata era COMO GUACHO PA’ LA LECHE (ávido),y LADRÓN COMO GATO DE CAMPO (persona que al menor descuido sustrae alguna cosa) y por consiguiente APRETADO COMO MANO DE GUAGUA – MÁS APRETADO QUE TUERCA DE MUELLE o MÁS APRETADO QUE NUDO DE COLUMPIO (tacaño).

Trabajé muchos años con él, pero nunca entró en mi casa ya que andaba DESCONFIADO COMO CABALLO TUERTO (el caballo tuerto se arisca al acercarse alguien o algo por el lado que le falla el ojo). Siempre pensé que ALGO TRAE BAJO EL PONCHO (Dícese de las segundas intenciones).

Aún y sabiendo que era MÁS RESBALOSA QUE GORDA EN BAILE (alguien que se corre al momento de pedirle un favor haciéndose el desentendido), fui tan tonto de hacerle un favor y ME DIO EL PAGO DE LA VACA EMPANTANADA (persona que tras recibir ayuda actúa en contra de quien se la da. Las vacas empantanadas agreden a quien las saca del pantano)

Esa tarde empezó a justificarse como EL MATE DE LAS MORALES, EL QUE SE ANUNCIA PERO NO SALE (prometiendo algo que por experiencia sabía que luego no iba a cumplir)

Al primer momento ME AGARRÓ SIN PERROS (desprevenido), pero ese día ANDABA CON EL RECADO LADEADO (andaba de mal genio, el animal al que se le ladea el recado, la montura gaucha, se pone inquieto).

Llevaba demasiado tiempo CINCHANDO PA’ NO AFLOJAR (tratando de no desfallecer) y me devolvía el favor haciéndome CARGAR CON EL PERRO MUERTO (Cargar con culpas ajenas).

Pensé que PA’ ANDAR A LOS PEDOS MEJOR CAGARSE (de cuando es mejor arriesgarse que andar con vacilaciones) ya que a esas alturas andaba MÁS SOBADO QUE TORTA DE CAMPO (que aguanta todo lo que le viene. La torta de campo o tropero se amasa o soba mucho).

Llegué a la convicción de que PARA HACERSE BAQUEANO HAY QUE PERDERSE UNA VEZ (Para aprender de algo hay que cometer errores y adquirir experiencia), así que SALGA PATO O GALLARETA (salga como salga) MÁS SERIO QUE PERRO EN BOTE (un perro en bote deja de mover la cola y se pone serio o asustado) le canté las 40.

Me cobré lo que me debía y mostrándole mi viejo facón le dije: SI LO QUIERES MÁS CLARO ÉCHALE AGUA (no necesitaba mayor explicación) y vete con cuidado con lo que dices que te voy a DAR COMO PACHECO A LAS TORTAS (Expresión que se usa para avivar a alguien en un trabajo o pelea. Se supone que Pacheco era un cocinero bueno para hacer tortas frías o sopaipillas).

El tipo acabó SALIENDO CANTANDO BAJITO (avergonzado) y CON EL CULO A DOS MANOS (asustado).

Nunca más le dirigí la palabra, por suerte NO HAY DURO QUE NO SE ABLANDE NI TIENTO QUE NO SE CORTE (equivale al no hay mal que cien años dure)

Hoy día, cada vez que me cruzo con él opto por MIRARLO COMO SAPO DE OTRO POZO (Ignorarlo)

Dedicado a todos
a los que la vida nos obliga a estar CINCHANDO PA’ NO AFLOJAR.