sábado, enero 14, 2006










Caminata al Leones

Desde Bahía Catalina, tratamos de llegar al Leones…tratamos… ya que nos quedamos atrapados en el mallín. Con agua hasta las rodillas tuvimos que desistir, pero esa caminata a los pies del San Valentín supone pasearse por la naturaleza en estado puro.






Saltón del Baker

Tras solicitar permiso para entrar en el campo circundante bajamos hasta el Baker en una corta caminata. Lo que años antes habíamos visto volando ahora lo oíamos rugir.

Retroceso del G. Colonia

Es necesario volar para apreciar lo inabarcable, ríos de hielo gigantescos a vista de cóndor.

En Bahía Catalina tuvimos la suerte de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno…El tiempo nos permitió una extraordinaria experiencia, volar por el Campo de Hielo Norte.

Por esas fechas Mark tenía una hidroavioneta en el embarcadero de su casa en Laguna Negra y gracias a Santi de Salamandras (que nos acompañó en el vuelo) contactamos con el. El día era magnífico y en poco más de una hora estábamos listos para volar.

Despegamos desde Laguna Negra y al poco teníamos el Chelenko a nuestros pies. Volamos primero hacia el San Valentín por el valle del Leones, sobrevolamos varios glaciares y nos “deslizamos” entre ventisqueros azules. Llegó el momento de tomar altura y…de repente estábamos por encima del C.H.N, descendimos por el Colonia, un cóndor se nos cruzó antes de sobrevolar el saltón del Baker justo en la confluencia de este con el Nef y volver para “alagunizar” en la Laguna Negra (Hay varias fotos de este vuelo en este blog)



Confluencia del Baker y el Nef

Y nuestro viaje sigue hacia el sur, no sin antes parar en el Saltón del Baker, donde se une con el Nef. Cambia el color de sus aguas que unos metros más allá se adentran en una garganta de rápidos imposibles, reto para los locos del grado 5 (o algo así)