martes, enero 17, 2006


Isla de los Muertos.

El nombre lo dice todo y sobre el lugar se ha originado una controversia que todavía perdura.

En este lugar, el invierno de 1906 murieron unas 120 personas, la mayoría de Chiloé. La Compañía del Baker luego convertida en Cía del Valle del Chacabuco, como no con Mauricio Braun entre sus accionistas, abandonó a esa gente a su suerte en tan inhóspito lugar. Estuvieron esperando la llegada de un vapor de Punta Arenas que nunca llegó y murieron según unos enfermos de escorbuto y según otros envenenados intencionadamente con la harina.
A los interesados en conocer más de esta historia en Coyhaique puede que encuentren el libro Caleta Tortel y Su Isla de los Muertos de Danka Ivanoff.