jueves, enero 26, 2006


Ría de Deseado


PUERTO DESEADO ENTRE PINGÜINOS ROQUEROS

Jugando con las palabras, no son pingüinos que tocan la guitarra eléctrica ni tampoco es el nombre de un grupo local...pero si son unas de las grandes estrellas de este fabuloso espectáculo que es Puerto Deseado y por extensión toda la costa de la Patagonia Atlántica.

Dado que este será el primer relato en el que les hablaré de fauna, quisiera puntualizar que nuestras fotografías son solo instantáneas de aficionado, nada que ver con las fotos de profesionales...ni con las que toman esos “Indiana Jones” que armados hasta los dientes sueles encontrar por Patagonia.

En esta visita a Deseado nos acompañó Zoraida de los Andes quien colabora en esta entrega con varias fotografías.

Para situar Deseado y saber algo de su historia (que es mucha), y para no alargar demasiado, les remito a las lecturas sugeridas en la Guía Literaria Particular.

Cito a Darwin, que estando en Puerto Deseado dijo:

“El paisaje entero no ofrece más que soledad...Y sin embargo se experimenta como una sensación de vivo placer cuando se atraviesan esas llanuras donde no hay nada que atraiga las miradas”


Cierto, totalmente cierto...esto es lo que uno siente cuando “navega por el ripio”, las interminables rectas de la 3 y luego la 281 que te llevan a Deseado, son como un aviso...de las magnitudes en las que nos vamos a sumergir.