jueves, enero 26, 2006


Ruta 281

Seguimos luego viaje hacia Deseado, primero por la Ruta 26 para empalmar con otra de esas carreteras míticas La Ruta 3 que resigue la costa del Golfo de San Jorge cual travelling eterno.

Paramos en Caleta Olivia para cargar nafta. A la vuelta de Deseado volveríamos a Caleta para hacer noche en un hotel en el que coincidimos con el equipo de Sorín que andaban filmando Bombón El Perro. De hecho durante esos días los fuimos encontrando en diversos sitios.

Antes de tomar la 281 que lleva a Deseado paramos en Fitz Roy y tomamos un café en la Rotisería Estelita que resulta ser en la ficción la casa de Don Justo de Historias Mínimas.


Más adelante en Tellier un policía nos paró...ya empezábamos a preparar la documentación cuando el hombre nos sorprendió al decir con una voz casi infantil “podrían acercarme hasta la base”...como no señor suba... “esperen un momento que tengo una caja allá en la garita”, y se presenta con una caja con dos pajaritos dentro...son para mis niños.

Será por mi aprensión a los uniformes y a las armas, pero Don Jorge Gómez armado con dos pajaritos era la antítesis del policía malcarado.

Cada día que pasamos por Tellier Jorge nos paró, nunca nos pidió ningún papel. Una vez le acercamos nuevamente a la base, otra solo conversamos, la cuarta nos pidió si podíamos acercar a Deseado a la Sra. Viuda de Zoilo Rojas (así se presentó).

Natural de Chiloé, Doña Rosalía nos contó del milagro que según ella La Virgen de Lourdes había obrado en su hijo “ya pensaba que me lo devolvían en el cajón pero le recé a la Virgen de Lourdes y se curó”.
“Vayan a visitar la Gruta de Lourdes que es lo más importante que hay por acá...” y fuimos, pero eso fue otro día...estábamos llegando a Deseado.

Al acercarnos a Deseado empieza a observarse la enorme cicatriz que abrió el Río Deseado en sus buenas épocas...llegas a ese especie de balcón...desciendes y...Puerto Deseado por fin a la vista.

Siempre dormimos poco en Patagonia, pero en Deseado fue poquísimo, el ruido del hotel del que no diré el nombre era i n s o p o r t a b l e. El salón del mismo se convertía en bar de copas por la noche.