sábado, enero 21, 2006


Isabel

Sábado

Ustedes dirán que soy exagerado, bueno, pero lean lo que sigue y ya me dirán si “La Realidad No es Exagerada”

Acertaron, elegimos Lago Rosario, Gustavo nos contó sobre el trayecto las vicisitudes de la Comunidad Mapuche.



Lago Rosario

Nos llevó a visitar a Isabel activa mujer de dicha comunidad. Isabel tiene un invernadero que es una joya, nos hablaba con respeto de una chica española que anduvo tiempo viviendo por allá y que la había animado a construir ese tesoro vegetal. Nos invitó a una excelente mermelada de rosa mosqueta acompañada de ese pan de grasa, no se si sano pero sí sabroso en tales circunstancias.

Visitar su casa es una lección de humildad para esos que dicen vivimos en el primer mundo, lección que se acabó complementando de manera radical con la visita a Don Emilio y Doña Rosa, dos viejitos entrañables. El con cataratas, ciego por una enfermedad que hoy día tiene solución.
Resignado a su suerte un hilo de tender ropa (Se aprecia en la foto) al que se agarra para hacer los pocos metros que van de la puerta de su casa a la valla que la delimita, es lo que le une al mundo exterior.



Don Emilio y Doña Rosa

“No veo, pero al menos salgo, siento el aire y huelo el campo” nos dijo. Esto que puede parecer sensiblería, les puedo asegurar que cuando te lo dice un señor venerable, en ese sitio y en tales circunstancias, conmueve pero de verdad.

Igualmente conmovedora es su historia, de como por dos veces ha sido literalmente expulsado de sus tierras, la última no hace tanto...los milicos les desalojaron de Nahuel Pan. Que me dicen de hablar con un HOMBRE un CHE que ha visto arder su casa mientras es desalojado por la fuerza.

Don Emilio es el único de su comunidad que habla bien el mapuche, y según el los chicos no quieren aprender...

Nosotros como catalanes somos sensibles a los problemas que tienen las lenguas minoritarias, ver la tragedia cultural que supone la desaparición del mapuche contrasta con la “pureza” del galés que se ha conservado en esas tierras.

Suerte que los mapuches no perdieron algo de ese espíritu que los llevó a resistir la “globalización inca” y el “exterminio cristiano” y en otras zonas hay comunidades con gente joven con voluntad de parar este “genocidio cultural” que hoy día en el siglo XXI se está llevando a cabo.

Colaboramos en la casa de los artesanos adquiriendo un poco de todo...hasta colmenillas secas que a los de mi tierra nos vuelven locos.

Algún día les contaré lo que pasa con el Lago Rosario, enésimo atentado cometido por nuestra “inteligente especie”...

Ese fue un día especial en cuanto al conocimiento de las personas...a la vuelta Gustavo que al principio se mostraba algo reticente ante dos gallegos, puede que al ver el respeto con el que visitamos Lago Rosario cambió su actitud con nosotros, hubo buena onda y acabamos hablando un poco de todo.

Teníamos unas horas ese sábado por la tarde, así que volvimos a visitar a Clery, tres horas con ella nos convirtieron en sus “españoles (que no gallegos) preferidos” tal y como nos escribió en un mail hace un tiempo, (sabrán disculpar la falta de modestia)

Y para rematar la jornada, con Norma Contreras (menos mal que hay personas como ella en el mundo), dueña de las Cabañas Oregón y bibliotecaria estuvimos hablando largo y tendido del galés, del catalán...francamente Trevelin no tiene desperdicio.

Cena en Los Troncos, pregunté: Gringo nos hará la cuenta....¡¡¡Como no, eso es lo que mejor hacemos!!! Un tipo genial este El Gringo, tenía el local a rebosar y el solo era capaz de atender toda la clientela.

Esa noche del Sábado su hija Tamara, con Los Troncos a rebosar, daba igual que hubiera gente, a las diez debía tomar el último colectivo...se iba a bailar a Esquel por lo que el Gringo sacaba todos los recursos que como buen argentino domina a la perfección, pero añádanle a eso EFECTIVIDAD y SIMPATÍA...un auténtico crack.