jueves, enero 12, 2006


Guía patagónico-literaria particular

(Carta de El Guanaco Volador a su colega El Profesor)

Apreciado profesor, la primera parte de esta carta está ordenada cronológicamente. Le pido de antemano excusas por tanta fecha pero considero que vienen bien para situarse en el tiempo a la par sirven para introducir los títulos de los libros.


Yendo… muuy aaaaaaatrás en el tieeeempo……hace muuuchos muuuchos años

Luis Alberto Borrero en El Poblamiento de Patagonia especula sobre los 12.000 años A.C como la fecha de llegada de los primeros humanos a Patagonia.

Para los muy arqueólogos Contribución a la Arqueología del Río Pinturas de Carlos Gradín y Ana Aguerre, o el volumen recientemente publicado sobre Patagonia dentro de la serie Arte Rupestre de la Argentina Indígena de María M. Podestá, Rafael S. Paunero y Diana S. Rolandi


Convendrá conmigo que 13.520 años hasta la llegada de Magallanes y Pigafetta, (el primero que escribió de Patagonia), dan como para desarrollar “muchas culturas” de las que por desgracia poco o nada queda.

Para abreviar (es un decir) saltemos al 23 de Diciembre de 1833, cuando Darwin llegó a Deseado, tuvo su primer contacto con la Patagonia Argentina y luego lo contó en Viaje de un Naturalista Alrededor del Mundo.

Quince años después, en 1848 B. F. Bourne fue Cautivo en la Patagonia.

Más tarde a partir del 1856 A. Guinnard (de quien Julio Verne habló en Los Hijos del Capitán Grant) vivió Tres años de Cautividad entre los Patagones,

Saltamos al 1870 cuando se escribieron dos grandes libros sobre Patagonia, Musters compartió Vida Entre Patagones mientras que G. Hudson naufragaba cerca de Carmen de Patagones y sobrevivía para contarnos sus Días de Ocio en Patagonia

1874, el Perito Moreno viajó por primera vez a Patagonia, Elias Braun llegó a Punta Arenas.


Pasados cinco años en 1879 el Perito nos cuenta su Viaje a la Patagonia Austral cuando llegó por fin al Lago Argentino. Eran a su vez los tiempos de Thomas Bridges y posteriormente de su hijo Lucas autor de El Último Confín de la Tierra.

A partir del 1890 Ramón Lista en su Viaje a los Andes Australes, Onelli con su Trepando Los Andes y otros fueron abriendo horizontes patagones a la par que Braun y Menéndez iban extendiendo su imperio particular que acabó abarcando desde Puerto Aysén a Deseado y por el Sur hasta el Cabo de Hornos, en una especie de triangulo gigantesco.

Entre 1896 y 1899 J.B. Hatcher narra en su Cazadores de Huesos en la Patagonia el expolio brutal de fósiles que perpetró en tres expediciones.

Danka Ivanoff cuenta la injusticia que pasó el invierno del 1906 en el libro Caleta Tortel y su Isla de Los Muertos y narra más atropellos en el libro La Guerra de Chile Chico allá por 1918. En ambos casos, la poderosa mano de Braun y Menéndez manejaba los hechos…otra vez.

En Patagonia los años 20 del siglo XX fueron realmente “años locos”, tiempos de los que hablan La Patagonia Rebelde de Bayer, de La Patagonia Trágica de Borrero.

En 1921 Hermann Brunswig era capataz en la Anita, (fue uno de los 80 rehenes cuando los hechos trágicos que allá ocurrieron). Más tarde en 1923 su esposa Ella Brunswig mandaba cartas desde Allá en la Patagonia. ………Ese mismo año Wilkens se cargaba a Varela en Buenos Aires.

Bueno, apreciado colega todo este tostón cronológico es como echar un vistazo a una estantería en la que los libros (lo que cuentan) se enlaza como una tela de araña que me ha envuelto como un capullo, dicho en todos los sentidos, ja, ja, ja y más ja.



Opiniones, más libros y coincidencias (o no)


Leyéndolos, unos y otros se cruzan, lo que narra Ivanoff en Chile Chico tiene protagonistas que aparecen también en el libro de la Brunswig, que a su vez enlaza con Bayer, que tiene que ver con Borrero que a su vez enlaza cual pirueta espectacular con nuestro Josep Pla y su Un Senyor de la Terra del Foc.

Bayer, Borrero y Plá hablan del juez Viñas, es fascinante ver la disparidad de opiniones sobre ese personaje

La red sigue tejiéndose cuando Musters puntualiza a Guinnard ya que según el no estuvo cautivo de los Patagones sino de los Pampas y critica la visión que Guinnard y Bourne dan de los patagones. Claro que él (Musters) estuvo como invitado mientras que los otros fueron cautivos.

Decir que El libro de Musters describe muy fielmente como debió ser la vida en los toldos y sorprende para su época ver la admiración y respeto con que habla de los indios y su cultura.

Musters habla del cacique Orqueque el cual acabó preso con toda su tribu, trasladado de Deseado a Buenos Aires donde murió al poco tiempo víctima de una afección respiratoria. Decir a modo de anécdota cruel que acabó ¡¡¡disecado!!! Vergonzante ejemplo de la erudición de la época que contrasta aún más la sensibilidad de Musters.

Y esa red sigue creciendo con Lucas Bridges, del que hablan tanto la Brunswig como Danka Ivanoff, nuevamente con ciertas divergencias en cuanto al citado personaje.

Llegando a nuestros días, En Patagonia de Chatwin gran escritor…si pero…

Hay que leer también La Patagonia de Chatwin de A.G. Hutton. Para descubrir cómo se comportó el inglés con Oswaldo Bayer,
Cuenta lo del caballo Malacara. Dispongo de un ejemplar de Tierra sin Tiempo de Huberto Cuevas Acevedo publicado mucho antes que el de Chatwin. Dicho libro me lo regaló Clery Evans que a su vez publicó El Viejo Molinero, para según ella “poner los puntos sobre las íes”…ya que los galeses de Trevelin no estaban muy contentos con Chatwin

Sepúlveda en Patagonia Express, Theroux con El Viejo Expreso de la Patagonia, Sopeña con su Patagonia Blanca o con el inacabado Monseñor Patagonia, acerca del Padre De Agostini, otro de los grandes personajes de Patagonia y Tierra del Fuego.
Para los aficionados a la Historia Jorge Fondebrider escribió Versiones de la Patagonia. La Municipalidad de Trevelin, con motivo de la celebración del centenario del plebiscito que allá se celebró para decidir entre ser argentinos o chilenos, auspició la publicación del libro 1902 de Jorge Fiori y Gustavo de Vera

Y ¿Qué hay de los autores NYC?

Entre otros, Elías Chucair y sus Relatos Patagónicos o las Anécdotas de un Rincón Patagónico, Carlos Aránguiz y sus Cuentos de la Carretera Austral. Nahuel Montes en su selección de Cuentos, Mitos y Leyendas Patagónicos, Mario Echeverría recoge la Toponímia Indígena de Santa Cruz. De Alejandro Aguado es El Viejo Oeste de la Patagonia.

Mencionar también el magnífico Cinchando Pa’ no Aflojar de Danka Ivanoff, en el que recoge expresiones y anécdotas de la zona de Aysén.

Puestos en contacto con la Señora Ivanoff nos comunicó la publicación de Lucas Bridges el Señor del Baker y tiene en la imprenta Huellas de Mujer (Memorias y testimonios femeninos de Aysen).



Y bien, llegó la hora de cerrar el kiosco que ya es hora…de escuchar a Larralde el decidor.

Saludos cordiales de El Guanaco Volador.

2 comentarios:

A_u_s_t_r_a_l dijo...

Muchos encontramos en "El Guanaco..." un motivo más para seguir disfrutando de Patagonia. Estos textos “llegan” y en pocas líneas nos permites disfrutar de ese SUR que tantos perseguimos.

Deseo que, si algún día puedo cumplir ese sueño perseguido de poder VIVIR en Patagonia, “El Guanaco Volador” siga siendo mi guía particular.

Gracias, GUANACO

Anónimo dijo...

Hola soy Gustavo, quien los llevó a Lago Rosario, por casualidad descubri su Blog y esta exelente,los comentarios, las fotos y las anecdotas, los felicito (fui reticente????) mmnnooo les debe haber parecido...jajajaja