jueves, enero 26, 2006


ISLA DE LOS PINGÜINOS

La visitamos en “temporada alta”...en lo que a vida en la isla se refiere, en cuanto a humanos solo Javier y Alberto de Darwin Expediciones y nosotros cuatro disfrutamos ese día en tan maravilloso lugar. Aun quedan los restos de lo que fue factoría de exterminio de lobos y pingüinos, por suerte hoy ese lugar rebosa vida.
El espectáculo empieza a un ritmo trepidante, nada más salir toninas vienen a despedirte...en el camino un delfín despistado.



Toninas



Antes de llegar a la Isla diversos islotes rocosos son el hogar de numerosos harenes de lobos. Unos, en su somnolencia te ignoran, otros se zambullen para curiosear cerca del bote...el fuerte olor que desprende la colonia no es precisamente Chanel nº 5. Los restos de un naufragio sirven de hábitat a las garzas brujas...

Llegamos a la Isla, especie de Arca de Noé patagónica que alberga pingüinos magallánicos, de penacho amarillo y variedad de especies de aves que en primavera anidan en la isla. Los skúas en su afán de proteger los nidos nos pasaban rozando, en más de una ocasión oías el zumbido de una mosca gigantesca que se aproximaba por tu espalda...
Gaviotas cocineras y grises, gaviotines, ostreros, algunas palomas antárticas, petreles patrullando...y aun no acabé...una muy nutrida colonia de lobos solteros entre los que había un elefante seguramente con problemas de identidad.