miércoles, febrero 01, 2006



La curiosidad les llevó a acompañarnos de regreso...Pero antes hicimos parada para comer en un rincón donde el mar quedaba protegido de la brisa



La verdad, comer algo en un sitio así tras haber estado “remando con lobos” fue una de las mejor experiencias gastronómicas que nos deparó esta visita a Península...