jueves, febrero 09, 2006



LA MARÍA

La María es una Estancia situada unos 150 Km. al Norte de Puerto San Julián en la actualidad propiedad de Fernando Behm y Pepa Ortolá. Es a su vez un sitio arqueológico de gran importancia y aún poco conocido.

Un tiempo atrás hablábamos con El Profesor del “hecho de viajar” y del sinfín de matices que ello implica, en este caso, nuestra visita a La María fue un compendio de esos matices a cual más sugerente.

El porqué ir, el como fuimos, que hicimos y vimos, pero también a quien conocimos y el cómo nos fuimos de tan recóndito lugar patagón, todo, tiene algo de viaje “diferente”

¿Por qué La María?

Por que en sus campos hay 87 cuevas (en realidad hay más) con numerosas pinturas Tehuelches, y porque está ubicada en un lugar e x t r o r d i n a r i o, sus 22.000 Hs. aún esconden secretos por revelar.




La estancia se ubica en el interior de una enorme caldera volcánica a la que confluyen diversas quebradas por el oeste. La caldera en su “ebullición” creó auténticas burbujas de piedra que contienen numerosas pinturas.



Las hay de dimensiones considerables como auditorios y otras más pequeñas como altavoces en los que un susurro se oye a distancia.






Desde una meseta cercana se observan las quebradas que albergan más cuevas y aleros...digamos que llegas allá y lo primero que te abruma son “los elementos”...tierra creada por el fuego, moldeada por el agua y el viento.



En las quebradas, abrigo natural contra los elementos, la vegetación crece generosa y al encaramarte por las escaleras naturales de sus paredes llegas a un “plateau” mirador natural de origen volcánico salpicado de bombas colocadas como piezas en un tablero de ajedrez.

Desde allá arriba la vista es espectacular, te das cuenta de que estás en...otro de esos rincones del desván por el que vamos sobrevolando en El Guanaco.